miércoles, 31 de diciembre de 2014

Mis amigos de siempre, más de lo mismo



En 2014 ha habido interesante interesantes ficciones. Mi amigos de siempre...ha sido un ejemplo de como no hacer una ficción. Puede clasificarse como más de lo mismo.

El programa comenzó con el recurso no muy original de género costumbrista. 
Julián Ruiz (Gonzalo Heredia), Simón Alarcón (Nicolás Cabre) y Manuel Pellegrini (Nicolás Vásquez) son tres amigos que vuelven a un club de barri, en que jugaron en su infancia, para salvarlo de la bancarrota.
Mientras tanto, tratan de volver a su amistad, hecho que se vuelve difícil porque Manuel siente atracción por Rocío, la esposa de Simón. Hecho un tanto inexplicable, porque la actuación de Agustina Cherri es un ejemplo de una actuación sin convicción, sin esfuerzo en que agrade el personaje. Siendo el prototipo de un personaje femenino odioso, caprichoso e irracional. Terminando sola.
Entre las interpretaciones odiosas está la de Claribel Medina, en un personaje olvidable. Y el de Soledad Silveyra como Inés, la madre de Julián, cuyo recurso actoral más frecuente es disgustarse con el hijo, llorar y desmayarse. Porque el personaje (que original) tiene una enfermedad delicada. Pero la salida del personaje se debe a una muerte violenta, policial.

Esto fue la excusa para pasar al programa a una temática policial no muy logrado. Convirtiéndose Julián y algunos de sus amigos en policías. Que tendrán como jefe a Natalia Aguirre, interpretada por la bella Florencia Aguirre, quien en algún momento (otro recurso original) resultará tener una hermana gemela, oculta y peligrosa.

Es que "El Cholo" (Osvaldo Laport), un colectivero, resultó ser un policía encubierto.
El culpable termina castigado y los personaje volverán a su viejo club de barrio.

Quiero aclarar que los supuestos elogios son sarcasmos, salvo que Florencia Raggi es realmente atractiva.



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